Para que nuestras asociaciones den el salto definitivo en igualdad, necesitamos menos teoría y herramientas más prácticas que nos faciliten el trabajo diario en los pueblos.
- Formación en gestión y tecnología
Qué falta: Saber cómo pedir y gestionar esas ayudas europeas que parecen imposibles y manejar redes sociales para vender nuestros proyectos de turismo o artesanía.
Quién lo da: Los Grupos de Acción Local (GAL) o las Cámaras de Comercio.
Cómo conseguirlo: Yendo directamente a sus oficinas para pedir talleres prácticos en nuestros municipios, o mejor aún, uniéndonos varias asociaciones para solicitar una formación específica para nuestras directivas.
- Guías sencillas para hacer Planes de Igualdad
Qué falta: Documentos que no sean un "tocho" legal. Necesitamos plantillas listas para usar que nos ayuden a organizar la igualdad en nuestras propias entidades y empresas rurales.
Quién lo da: El Instituto de las Mujeres o las áreas de igualdad de las Diputaciones.
Cómo conseguirlo: Descargando los modelos que ya tienen en sus webs o pidiendo una reunión técnica para que nos adapten esos materiales a la realidad de un pueblo pequeño, que no es igual que la de una ciudad.
- Un sitio fijo donde se nos escuche (y presupuesto)
Qué falta: Que no solo nos llamen para la foto, sino que tengamos voz y voto donde se decide el dinero de los proyectos rurales.
Quién lo da: La Administración Autonómica y el Ministerio de Agricultura.
Cómo conseguirlo: Presentando una instancia conjunta entre nuestras asociaciones para exigir estar en los consejos de desarrollo rural. La clave es ir juntas: si una asociación pide algo, se escucha; si lo pedimos todas, se cumple.